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040 _cES-MaBCA
100 _93315
_aGonzález Calleja, Eduardo
245 _aConsolidación de la Guardia Civil (1869-1900)
_h[Texto impreso]
260 _bCentro de Publicaciones, Ministerio del Interior
_c(1989)-
520 _aResumen: La Guardia Civil, que mantenía su imagen de cuerpo policial hechura del partido moderado, había logrado sobrevivir a los intentos de disolución tras los acontecimientos revolucionarios de 1854, y acabó por consagrarse como fiel instrumento del Estado durante el período 1868-1874, cuando el alzamiento independentista en Cuba, la agitación carlista y las asonadas republicanas obligaron su movilización en diversos escenarios bélicos. En el ámbito agrario, la lucha contra el bandolerismo y los frecuentes altercados con el poder local hicieron mermar su prestigio, especialmente cuando las continuas concentraciones en las capitales de provincia dejaban desguarnecido un ámbito rural cada vez más conflictivo. Mientras que la Guardia Civil actuaba en el campo, los Voluntarios de la Libertad suplieron a la Benemérita en los núcleos urbanos más importantes, bajo la vinculación del Ministerio de la Gobernación a través de la potenciada figura del gobernador civil. El protagonismo de la Guardia Civil en el Golpe de Pavía se explica por la desmoralización provocada por su frecuente implicación en operaciones militares, su utilización en contra de los enemigos políticos del régimen, su empleo fuera del entorno rural, su antirrepublicanismo casi natural, la conciencia de la falta de autoridad de los gobiernos republicanos y las tensiones políticas que habían afectado al Instituto. En la Restauración se avanzó en el proceso de implantación de una concepción militarizada del orden público. La Guardia Civil sumió un modelo organizativo claramente militarista en organización y disciplina, y su despliegue a escala nacional permitió que las Fuerzas Armadas se replegaran a sus circunscripciones político militares, e intervinieran solamente en circunstancias excepcionalmente graves. A la virtud carta blanca que le fue otorgada en el tratamiento de los problemas de orden público se añadió la resistencia mostrada por los mandos de la Guardia Civil a acatar dictados que no provinieran de la jurisdicción militar. Este forcejeo entre autoridades civiles y militares por asegurarse el control efectivo de la Benemérita fue constante a lo largo del régimen alfonsino. El enfrentamiento entre las administraciones civil y militar por el control del orden público y la Guardia Civil, se agravaría en las dos décadas siguientes, y se prolongó mucho más allá del fin de la monarquía.
650 _91647
_aGuardia Civil
_xHistoria
773 0 _aCuadernos de la Guardia Civil
_g. -- N. 45 (en. 2012) p. 135-147
_iEn :
_tCuadernos de la Guardia Civil
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856 _uhttp://gcivil.orex.es/local_repository/koha_upload/490a5de940b17b278f6bcb4e12e8dab2_Consolidación de la GC.pdf
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